Escribo este obituario de urgencia después de haber estado escuchando durante todo el día una sucesión de especiales dedicados a Antonio Vega en Radio 3. Con cada canción miles de recuerdos se han venido a mi cabeza. ¡Cuántas estrofas de sus canciones habré enviado en forma de mensajes esperando nada!
Desde esos momentos encerrado en mi desordenada habitación, poniendo cara a esa seda y hierro, hasta noches acabadas cantando a pleno pulmón 'la chica de ayer' viendo pasar las estaciones como un ángel caído detrás de aquella que creías que se dejaba llevar por ti.
Ay, pena, penita, pena.
Desde esos momentos encerrado en mi desordenada habitación, poniendo cara a esa seda y hierro, hasta noches acabadas cantando a pleno pulmón 'la chica de ayer' viendo pasar las estaciones como un ángel caído detrás de aquella que creías que se dejaba llevar por ti.
Ay, pena, penita, pena.
1 comentarios:
Hoy he de navegar
y descubrir el sabor a sal de mar,
en la cresta de qué ola dejé mi silla de montar,
al abrigo de una piel curtida,
arropado por la experiencia de una vida,
como aquel palillo que flotara
en un inmenso océano que alguna vez lo maltratara,
que nunca hundiera ni guiara.
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